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Una lesión habitual entre personas que hacen deporte, y entre determinadas profesiones, es la periostitis tibial. Afecta a la espinilla de la pierna, y aunque no es un problema grave, puede resultar doloroso y molesto.

Por ello, en Fisiobahía vamos a darte toda la información que puedes necesitar sobre la periostitis tibial.

¡Toma nota!

¿Qué es la periostitis tibial?

La periostitis tibial es un dolor que se produce en el hueso de la espinilla, es decir, en la parte interna de la tibia.

Es conocida también como síndrome de estrés tibial, y a menudo aparece por correr o por realizar otras actividades físicas intensas.

Por ello, es una molestia habitual en deportistas que han aumentado el impacto de sus entrenamientos, y en determinadas profesiones como militares o bailarines.

Afortunadamente, no es un problema que se prolongue demasiado en el tiempo.

❌ Sin embargo, mientras permanece puede resultar bastante molesta, por lo que es fundamental guardar reposo y seguir un tratamiento adecuado para aliviar sus síntomas.

¿Qué es la periostitis tibial?

¿Cuáles son los síntomas de la periostitis tibial?

Los síntomas de la periostitis tibial son un dolor moderado o una quemazón que irá en aumento a medida que se realice un mayor esfuerzo.

En algunos casos viene acompañada de una excesiva rigidez muscular y calambres, por el simple hecho de apoyar el pie en el suelo.

Las molestias de la periostitis tibial suelen aparecer mientras se está realizando una actividad física, y duran hasta un rato después de finalizar.

? Puede darse el caso también de que la periostitis tibial provoque sensibilidad e inflamación en la tibia.

Causas de la periostitis tibial, ¿por qué surge esta dolencia?

La principal causa de la periostitis tibial es un esfuerzo repetitivo y prolongado en la zona de la tibia, y en los tejidos conjuntivos a través de los cuales el músculo se une al hueso.

No obstante, hay otros factores que propician la aparición del dolor de espinilla ?

  • Sustituir unas zapatillas con mucho desgaste por otras nuevas, sin adaptar estas últimas todavía a la forma del pie.
  • Cambios en el terreno sobre el que se entrena.
  • Sobrecargas musculares.
  • Sobreentrenamiento en cuestas y terrenos irregulares.
  • Vibraciones en la pisada que pueden triplicar el impacto en las extremidades inferiores, en relación al peso de la persona.
  • Problemas biomecánicos de la persona.
  • Una excesiva rotación de la cadera.

¿Cómo curar/tratar la periostitis tibial?

Para tratar la periostitis tibial es importante en primer lugar no realizar ninguna actividad que pueda aumentar el dolor.

✅ Sin embargo, no habrá problema alguno en hacer ejercicios que no influyan en esta molestia al no tener que soportar el peso propio, como caminar rápido o ir en bicicleta.

Por otra parte, el médico puede prescribir medicamentos para aliviar las molestias, como paracetamol o ibuprofeno.

⚠️ Es fundamental no automedicarse en ningún caso, y tomar estos fármacos siguiendo siempre las indicaciones dadas por el sanitario.

Este podrá recomendar también una serie de ejercicios de fuerza y de estiramiento en los que sea necesario usar los músculos y tendones del pie y la pierna. Para lo cual, lo más conveniente es dejarse ayudar por un fisioterapeuta.

? ¿PADECES UNA PERIOSTITIS TIBIAL?

En Fiosiobahía podemos ayudarte con aliviar los síntomas de esta lesión.

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Otras pautas a tener en cuenta en caso de sufrir periostitis tibial son las siguientes:

  • Colocarse una venda elástica para reducir la inflamación y aliviar el dolor.
  • Ponerse hielo o algún elemento frío sobre la tibia durante 15 minutos, cada hora o cada dos horas. La piel debe protegerse, por ejemplo con una toalla.

En aquellos casos en los que el dolor se mantenga, será necesario hacer pruebas radiológicas para descartar otras complicaciones.

Tratamiento de la periostitis tibial

¿Qué tiempo de recuperación se recomienda tras una periostitis tibial?

Dependerá de las características del paciente, pero de forma general, suele bastar con estar entre 2 y 4 semanas de reposo.

? No obstante, una vez que se reanude la actividad física, deberá hacerse de forma progresiva.

¿Cómo se puede prevenir la periostitis tibial?

A través de un estudio biomecánico y de pisada, se puede obtener la información necesaria sobre el calzado más apropiado para entrenar. Incluso se podrá saber si sería aconsejable utilizar unas plantillas ortopédicas.

Además se debe utilizar un calzado adecuado, que sostenga adecuadamente el pie y con soportes para el arco.

También es importante seguir las siguientes pautas:

  • Fortalecer el músculo poco a poco, evitando entrenar en terreno irregular al principio.
  • No hacer ejercicio de alto impacto en exceso, para evitar la sobrecarga de la espinilla.
  • A la hora de correr, mejorar la técnica y la zancada.
  • Decantarse por prácticas deportivas con un menor impacto en la zona de la espinilla (montar en bicicleta, nadar, etc.).
  • Añadir entrenamiento de fuerza a los ejercicios, para fortalecer tobillos, piernas, caderas y los músculos centrales.

¿Cómo se diagnostica una periostitis tibial?

A la hora de diagnosticar la periostitis tibial, el médico preguntará al paciente cuáles son los síntomas que siente, y podrá hacerle un análisis enfocado sobre todo en la parte inferior de la pierna.

No es habitual que se necesite hacer pruebas para diagnosticar este problema, pero existe la posibilidad de realizar una radiografía para descartar la presencia de otras fracturas u otras causas de las molestias.

¿Quién puede padecer una periostitis tibial?

Las personas con mayor probabilidad de sufrir una periostitis tibial son aquellas que realizan actividades de alto impacto, o que requieren parar y continuar de manera frecuente (saltar, jugar o ver gratis fútbol online, correr, etc.).

Hay algunos factores que aumentan las posibilidades de padecer esta lesión, sobre todo los siguientes:

  • Utilizar un calzado desgastado a la hora de hacer deporte, o con poco arco o almohadilla.
  • Tener pies planos.
  • El sobrepeso.
  • Correr siguiendo una técnica inapropiada, como apoyar el talón demasiado fuerte.
  • Poca flexibilidad en los tobillos o la cadera.

✅ Hasta aquí todo lo que teníamos que contarte acerca de la periostitis tibial.

Ten en cuenta seguir las pautas que te hemos contado para evitar esta lesión, y si ya la sufres, recuerda que en Fisiobahía podemos ayudarte a recuperarte.