4.8/5 - (20 votos)



Si sientes dolor o notas inflamación en la parte interna de la rodilla, podrías padecer una tendinitis de pata de ganso, ¿lo sabías?

Es evidente que no todas estas dolencias se deben a este tipo de tendinitis. Pero sí es una de las más frecuentes.

En este artículo te vamos a explicar qué es la tendinitis de la pata de ganso. Además, vas a conocer cuáles son sus síntomas y sus causas.

Y quizás lo más importante: cuáles son los ejercicios y el tratamiento para esta dolencia. Comenzamos:

¿Qué es la «tendinitis de la pata de ganso»?



La tendinitis anserina, más conocida como tendinitis de la pata de ganso, es una dolencia muy frecuente, sobre todo en determinados grupos de edad y sexo.

No pretendemos darte una especie de disertación científica, pero sí creemos que primero tenemos que explicar, con un poco de anatomía, a qué nos referimos cuando hablamos de la pata de ganso.





La pata de ganso se encuentra en la parte interna de la rodilla, en uno de sus laterales y está formada por los tendones de tres músculos:

  • Semitendinoso
  • Sartorio
  • Grácil (también se llama a este músculo ‘recto interno’)

✅ Cuando hablamos de tendinitis de la pata de ganso estamos refiriéndonos a una irritación o inflamación de este tendón de inserción, que afecta a los tres músculos antes mencionados.

Síntomas de la tendinitis de pata de ganso

El síntoma más característico de la tendinitis de la pata de ganso es el dolor en la parte interna de la rodilla.

Este dolor puede ser constante durante todo el día, estés haciendo lo que estés haciendo…

¡Eso sí! Puede que desaparezca o disminuya si calentamos el músculo después de un rato caminando o haciendo cualquier otro tipo de actividad física

Lo cierto es que ese dolor volverá justo después del ejercicio. ¿Para qué engañarnos…?

➡️ Lo más característico de la tendinitis de pata de ganso es el dolor intenso al palpar la zona, que también puede parecer un poco tumefacta con una simple revisión ocular ⬅️

En sus fases más agudas, la tendinitis de la pata de ganso puede llegar a impedir cualquier tipo de ejercicio físico o movimiento, ya que puede que te impida el simple hecho de caminar.

Posibles causas de la tendinitis de pata de ganso

Son varios los factores que pueden conducirnos a padecer una tendinitis de la pata de ganso. Vamos a verlas:

❌ Exceso de ejercicio

Se suele achacar esta dolencia principalmente al exceso de ejercicio físico.

Debes evitar la sobrecarga muscular por ejercicio intenso o muy localizado en los tres músculos implicados en esta dolencia.

❌ La pisada

Es otro de los factores, porque una mala pisada termina sobrecargando los músculos y esto nos puede llevar a la tendinitis.

❌ Problemas lumbares previos

Pero también puede suceder que la tendinitis de la pata de ganso nos venga por problemas en la zona lumbar y en la pelvis.

Y esto es así porque los músculos implicados terminan en el tendón de inserción. Y, a su vez, esos problemas lumbares o de la pelvis pueden venir producidos por reflejos patológicos:

→ En el útero (en las mujeres)

→ En la próstata (en los hombres)

Es decir, que puedes tener problemas de próstata o de útero y ese problema está “dando la cara” con una tendinitis de la pata de ganso.

Cuanto menos curioso, ¿verdad?

⚠️ Si el origen de la tendinitis está en el útero o en la próstata, normalmente afecta a las dos rodillas a la vez o, sobre todo, a la rodilla derecha.

Esto nos puede poner sobre la pista del verdadero problema…

Es por esto que te aconsejamos que visites a un especialista para que él determine la causa de esa tendinitis y, así comenzar a tratar y trabajar el problema desde su raíz.

➡️ PREGÚNTANOS POR WHATSAPP ⬅️

Ejercicios y tratamiento para la tendinitis de pata de ganso

Como hemos visto, las causas de la tendinitis de la pata de ganso pueden ser muy variadas.

Ejercicios y tratamiento para la tendinitis de pata de ganso

Hasta que no determinemos cuáles son, no haremos un tratamiento específico.

Si la causa de la tendinitis son problemas de útero o de próstata, podemos recurrir a técnicas viscerales por parte de un fisioterapeuta experto o derivar al médico adecuado para que añada el tratamiento que considere más apropiado al caso concreto.

También ayudará un cambio de hábitos alimenticios o nuestras rutinas diarias

Pero sí la causa de la tendinitis es el ejercicio o la mala pisada, podremos recomendar un estudio de la pisada por parte de un podólogo. Otros tratamientos posibles, según el estadío y la intensidad de la lesión, van desde cremas y medicamentos antiinflamatorios, hasta ejercicio terapéutico, estiramientos, masajes, ultrasonidos, diatermia, punción seca, neuromodulación, EPI, e incluso se puede recurrir en casa, para aliviar, a la aplicación localizada de frío/calor…

Entonces, ¿qué hacer para aliviar o curar la tendinitis pata de ganso?

Los tratamientos son muy variados y dependen de muchos factores, por eso es conveniente que vengas a visitarnos para poder hacerte un estudio completo, ver el alcance de la lesión y proponer el tratamiento más adecuado para ti.

Y si lo prefieres, consúltanos tu problema por WhatsApp (HAZLO DESDE AQUÍ). Tenemos clases online que muy probablemente te podrán ayudar.

Además de venir a visitarnos te proponemos una serie de ejercicios, estiramientos,  que hacemos con nuestros pacientes en nuestras instalaciones pero que también puedes hacer en casa para aliviar un poco el dolor de la tendinitis de la pata de ganso.

Estos estiramientos son sumamente importantes, tanto para la curación de la tendinitis como prevención de futuras lesiones, así que es muy bueno que los hagas.

Eso sí, antes vamos a darte una serie de claves a tener en cuenta para realizarlos correctamente:

➡️ En ningún caso deben producir dolor. Tienes que notar la tensión en la musculatura, pero sin molestias.

➡️ Debes hacer los movimientos de forma controlada. Movimientos balísticos, impulsados, etc., pueden resultar peligrosos e incluso producir una rotura con facilidad.

➡️ Haz estos ejercicios en una postura correcta: llegando a tu amplitud máxima, donde notes tensión pero no dolor.

➡️ Una vez que llegues al punto anterior, es cuando debes mantenerte durante 3 respiraciones profundas (lo cual equivale a entre 20 y 30 segundos).

➡️ Durante la inspiración debes sentir la tensión del músculo, y al finalizar la espiración intenta llegar un poco más allá pero con suavidad.

Y ahora sí, vamos a ver los estiramientos de los que hablábamos antes:

› Vasto interno del cuádriceps

Vasto interno del cuádriceps
  • Permanece de pie. Flexiona la rodilla al máximo sujetándote el pie con la mano contraria a la rodilla flexionada.
  • Tienes que mantener esta posición durante 3 respiraciones profundas, como te indicamos antes
  • Luego repites el ejercicio con la otra rodilla.

Este estiramiento puedes hacerlo en series de tres por cada pierna.

› Psoas

Piernas. Isquiotibiales

Para este ejercicio necesitaremos usar un apoyo. La altura aproximada de este apoyo vuelve a depender de nuestra propia altura.

Lo normal es que el apoyo sea de 1 metro. Más o menos la altura de una mesa de comedor.

  • Nos colocamos frente a nuestro apoyo y ponemos el talón de la pierna en él.
  • La pierna levantada debe estar completamente estirada.
  • Con la espalda recta iniciamos el movimiento de inclinarnos hacia adelante hasta tocar con nuestra cabeza la pierna que tenemos en el apoyo.
  • Las primeras veces no conseguirás llegar, no fuerces. La elasticidad que estamos buscando no se consigue a la primera, se consigue con la repetición y la constancia.
  • Debes mantener la posición durante 30 segundos y cambiar de pierna.

La serie para este estiramiento la completarás repitiendo 3 veces por cada pierna.

› Adductores. Postura de la mariposa

Ejercicio para tendinitis pata de ganso postura de la mariposa
  • Siéntate en el suelo y flexiona las rodillas hacia adentro hasta juntar las plantas de los pies.
  • Sujétate  los pies con las manos y apoya los codos en las rodillas.
  • Con la espalda recta inclina el cuerpo hacia adelante obligando a las rodillas a llegar al suelo. Las primeras veces no lo conseguirás, no lo fuerces. Con el ejercicio continuo ganarás en flexibilidad y lo terminarás logrando.
  • Debes mantener la posición durante 20-30 segundos, o 3 respiraciones profundas, ganando amplitud con cada exhalación.

Pero con el tiempo podrás ir aumentándolo conforme vayas practicando.

› Isquiotibiales. Parte posterior del muslo

Isquiotibiales. Parte posterior del muslo

Como ves en la imagen, puedes realizarlo en la variante que te sea más cómoda. Nosotros te proponemos estas tres, tú eliges.

  • Estando de pie colocamos una pierna sobre un apoyo delante nuestro.
  • La altura de este apoyo dependerá de nuestra propia altura personal pero normalmente debería ser de medio metro más o menos.
  • Más o menos lo que viene a medir el asiento de una de las sillas que tengamos por casa. Eso sí, asegúrate antes de que ese apoyo esté firme y no se mueva ni se desplace con los ejercicios que tienes que realizar.
  • Si utilizas una silla, ponla contra una pared para que no se mueva.
  • El ejercicio en sí consiste en poner una pierna sobre el apoyo. No debes tenerla estirada del todo, debe estar un poco flexionada.
  • Con la espalda completamente recta inclinamos el cuerpo hacia adelante flexionando la pierna que tenemos levantada.
  • Mantenemos la flexión durante 20-30 segundos. Y repetimos el ejercicio con la otra pierna.

Este estiramiento se completa con una serie de tres repeticiones con cada pierna.

Ya tienes tarea por hacer, ¡ponle desde hoy mismo solución a tu tendinitis de la pata de ganso!

Pregúntanos por nuestras clases presenciales u online de Fisiobahía  y pondremos en práctica los mejores ejercicios para ti, así acelerarás el proceso de recuperación.

En casa puedes hacer todos los estiramientos que te hemos recomendado. Pero ya sabes, donde se ponga la supervisión de un especialista…