4.8/5 - (6 votos)

La cervicalgia es un problema muy común a día de hoy. Ello se debe sobre todo a que son muchas las causas que la pueden provocar, y de distinto tipo.

Si tienes dolor en la zona cervical e incluso te está limitando en tu día a día, querrás saber no solo a qué se debe, sino cómo se puede tratar este problema.

En ese caso quédate en nuestro blog, porque en este artículo vamos a explicarte en qué consiste la cervicalgia, sus síntomas, causas y tratamiento.

¡Empezamos!

¿Qué es la cervicalgia?

La cervicalgia es un dolor originado en la zona cervical que puede extenderse hacia el cuello, la cabeza o la extremidad superior.

En la mayor parte de los casos, la cervicalgia se debe a trastornos de tipo mecánico, aunque en ocasiones también se produce como consecuencia de alguna dolencia inflamatoria, infecciosa o tumoral.

Síntomas y causas del dolor de cervicales

Síntomas y causas del dolor de cervicales

Concretamente, algunas de las causas que suelen provocar la cervicalgia son entre otras:

❌ Artrosis cervical

❌ Fracturas vertebrales

❌ Lesiones del disco intervertebral

❌ Síndrome de dolor miofascial

❌ Mielopatía

☝️ En Fisiobahía podemos tratar tu cervicalgia

Si sientes dolor o molestias en la zona cervical, recuerda que en la mayoría de los casos no es necesario tener un diagnóstico médico previo para ponerte en las manos de un fisioterapeuta. Nosotros daremos con lo que te ha provocado esa dolencia y daremos solución a tu problema de cervicalgia de la forma más eficaz posible.

CONSÚLTANOS POR WHATSAPP

¿De qué otras dolencias se ve acompañada la cervicalgia?

Sabemos que es muy incómoda por sí misma.

Pero además suele acarrear otros problemas físicos que también provocan diferentes tipos de dolor y molestias.

Entre los principales, los que pasamos a ver a continuación:

➡️ Dolor de cabeza

El tipo de vida que llevamos en la actualidad hace que sea habitual padecer dolor cervical y de cabeza al mismo tiempo.

La relación entre ambas dolencias se debe a que los músculos cervicales se extienden e insertan en el reborde occipital.

Pues bien, cuando estos músculos se acortan o sufren alguna contractura, agarran unas terminaciones nerviosas provocando el molesto dolor de cabeza asociado a la cervicalgia.

➡️ Vértigos y mareos

El dolor cervical puede provocar mareos y vértigos, porque cuando los músculos cervicales se contracturan pueden provocar problemas de circulación de la sangre hacia la cabeza.

Lo que ocurre concretamente es que la arteria vertebral puede quedar comprimida.

Y esta es una de las encargadas de que la sangre llegue hasta la cabeza.

➡️ Radiculopatías

Una radiculopatía es una pérdida de la función sensitiva o motora de una raíz nerviosa.

Y es otra de las dolencias que guarda relación con la cervicalgia, ya que esta puede hacer que se compriman los nervios que parten de la columna cervical.

➡️ Bruxismo

Con bruxismo nos referimos a apretar los dientes de forma involuntaria, un hábito que se suele producir más durante la noche que por el día.

Esto provoca que los dientes se desgasten, dolor de cabeza, dolor de cuello, etc.

Al apretar los dientes de forma constante se produce un cansancio en los músculos de la mandíbula, los faciales y los cervicales, y se incrementa la tensión en el tejido miofascial. El dolor cervical se debe a ese desequilibrio a nivel muscular.

➡️ Dolor de hombro, codo y mano

De la columna cervical parten los nervios que forman el plexo braquial, que dota de fibras nerviosas a todos los músculos del brazo.

Razón por la cual, la cervicalgia provoca gran cantidad de lesiones tanto en el hombro como en el codo y la mano.

¿Cómo tratar la cervicalgia? + Ejercicios

Un fisioterapeuta o médico hablará con la persona afectada haciéndole preguntas sobre el dolor que siente, y le hará una exploración física en la que analizará la postura que adopta, el movimiento cervical, etc.

Síntomas de la cervicalgia

De este modo tratará de detectar el dolor y los problemas que este provoque, así como posibles limitaciones en la vida cotidiana del paciente.

Entre las principales técnicas que se utilizan en fisioterapia para tratar la cervicalgia se encuentran las siguientes:

✅ Movilización articular segmentaria de baja velocidad.

✅ Técnicas miofasciales.

✅ Manipulación de la articulación temporomandibular.

✅ Punción seca de los puntos gatillo.

✅ Reeducación postural global.

✅ Estiramientos analíticos de los músculos cervicales, los de la cintura escapular y los del miembro superior.

Además hay una serie de ejercicios que el afectado puede practicar para mejorar e incluso prevenir el dolor cervical. A continuación vamos a ver algunos de los más efectivos, que además se pueden realizar en casa:


Ejercicio 1 – Relajar los hombros

Este ejercicio está orientado a abrir el tórax, corrigiendo la postura de las personas que caminan escondiendo el pecho.

  • Debes colocarte con las piernas un poco abiertas, a lo ancho de las caderas, y las rodillas ligeramente flexionadas.
  • Una vez que estés en esta posición, junta las manos tras la espalda, y sube los brazos.
  • Coloca los brazos lo más altos que puedas. Sentirás como se estira la parte anterior del hombro, que es la que se contrae por caminar de forma incorrecta.

Ejercicio 2 – Estirar la zona cervical

Con este ejercicio no solo estirarás la zona cervical, sino también la de la cabeza y la parte alta de la espalda:

  • Debes sentarte en una silla, separando las rodillas aproximadamente 5 centímetros, y apoyando en el suelo la planta de los pies. La espalda no debe estar apoyada en el respaldar.
  • Pon las manos detrás de la cabeza, la una sobre la otra, y con su ayuda ve bajando la barbilla hasta el cuello.
  • Respira con calma, inhalando y exhalando 4 segundos cada vez, y con sutileza trata de sacar las vértebras cervicales hasta hacia el techo.

No se trata de que hagas un gran esfuerzo, sino solo de intentarlo.

Es decir, visualizar cómo las vértebras cervicales van hacia el techo con suavidad, separando los omóplatos sin llegar a contraer el pectoral y alejando los hombros de las orejas.

Sentirás cómo se estiran los músculos cervicales, de la cabeza y de la parte superior de la espalda.

Cuando la barbilla esté hacia el cuello, los hombros alejados de las orejas y los omóplatos separados, deberás mantenerte durante 30 segundos en esta postura, y respirando suavemente.

Ejercicio 3 – Estirar el cuello

Los pasos para realizar este ejercicio orientado a estirar la zona del cuello son los siguientes:

  • En primer lugar debes sentarte en una silla, separando las rodillas unos 5 centímetros, y apoyando en el suelo la planta de los pies. La espalda no debe estar apoyada en el respaldo de la silla, sino que tiene que permanecer separada.
  • Ponte una mano en el hombro contrario, y la otra mano en el codo contrario, empujándolo con suavidad hacia el cuerpo y los pies.
  • Ve acercando la oreja hasta la mano que has apoyado en el hombro, de forma que la cabeza caiga para un lado.

Debes sentir cómo se estira el lado del cuello del que quedan más lejos la oreja y el hombro.

Quédate en esa postura durante 30 segundos.

? ÚNETE A NUESTRAS CLASES ONLINE:

Te enseñamos más posturas como éstas, además de corregir todo aquello que no estés realizando de manera correcta y controlar los tiempos de apnea.

PREGÚNTANOS POR WHATSAPP

Ejercicio 4 – Desbloquear los omóplatos

Los omoplatos suelen sufrir contracturas, debidas especialmente a sentarse con una postura incorrecta. Pero por suerte, este ejercicio está pensado para corregir este problema.

  • Tienes que colocarte de pie, con las piernas levemente separadas, hasta el ancho de las caderas.
  • Después entrelaza los dedos de ambas manos, y ve girando las palmas para adelante. Los brazos deben estar extendidos.
  • Ve estirando los brazos para adelante, hasta que sientas que las escápulas se mueven y la zona de las vértebras dorsales empieza a curvarse.

Quédate durante 10 segundos en esta posición, y repite 3 veces este ejercicio.

Ejercicio 5 – Aliviar la tensión del cuello

A veces los músculos del cuello tienen tal nivel de tensión que esta zona se siente especialmente rígida.

Para evitar esto se puede realizar el ejercicio que te explicamos a continuación.

  • Coloca una toalla en la zona de la base del cráneo, y cógela por los lados.
  • Ve llevando la cabeza hacia detrás mientras miras al techo, quédate 6 segundos en esta posición, y colócate de nuevo en la posición del principio.

Repite este ejercicio 3 veces, prescindiendo de la toalla cuando llegue el momento en que lo hagas con soltura y ello no te provoque dolor.

Ahora ya sabes qué tienes que hacer, ¡manos a la obra y a curar tu cervicalgia!

Como has podido comprobar por ti mismo, la cervicalgia es un problema que puede llegar a resultar muy molesto, y que provoca otros problemas de salud.

Pero en este artículo has visto también que se trata de una dolencia que tiene tratamiento. ¡Se puede llegar a solucionar!

Así que no esperes más: piensa en cómo va a cambiar tu vida cuando desaparezca ese incómodo dolor cervical, y empieza cuanto antes a tratarte tu cervicalgia con ayuda profesional.