La punción seca es un tratamiento innovador que se utiliza en fisioterapia para el dolor musculoesquelético, y en concreto para el síndrome del dolor miofascial. En Fisiobahía vamos a contarte todo lo que tienes que saber sobre esta técnica.
¡Empezamos!
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¿Qué es la punción seca?
La punción seca es un técnica empleada en fisioterapia en la que se utilizan agujas de acupuntura para tratar algunas dolencias, sobre todo el síndrome del dolor miofascial. No obstante no debe confundirse con la propia acupuntura, ya que son tratamientos diferentes.
Se trata de una técnica semi-invasiva, ya que las agujas penetran en la piel para buscar los llamados puntos gatillo, presionarlos, desactivarlos y de este modo terminar con el dolor.

Para llegar al punto gatillo es fundamental estimular el músculo (mediante contracción, estiramiento, etc.), porque si se produce un cierto dolor, significa que probablemente se ha encontrado ese punto.
? Se denomina punción seca porque junto a la ajuga no se introduce ninguna sustancia ni medicamento, sino que se pincha sin más la zona afectada.
¿Qué dolencias persigue aliviar la técnica de la punción seca?
De forma general la punción seca está indicada en el tratamiento del dolor musculoesquelético.
Pero en concreto suele utilizarse para el dolor miofascial, caracterizado por una contractura que hace que el músculo duela, esté más débil, se acorte etc., causando el llamado síndrome del dolor miofascial.
¿Qué son los puntos gatillo y por qué son tan importantes?
Los puntos gatillo son zonas de un músculo que están débiles y que se muestran muy sensibles ante la palpación.
Se originan una vez que las sarcómeras (que son las zonas de las fibras musculares en las que se contrae el músculo) se contraen de forma permanente por la liberación continua de acetilcolina, que provoca que las fibras no puedan relajarse y reduce el flujo de sangre.
Dicho de otra manera, los puntos gatillo son nódulos que se originan en el cuerpo, donde se produce originalmente el dolor miofascial.
Se pueden encontrar en prácticamente cualquier músculo del cuerpo, y se manifiestan como tensiones en el tejido que envuelve la musculatura.
Una de sus manifestaciones más típicas son que son palpables en la piel, y el dolor se agrava cuando se entra en contacto con ellos.
También es habitual que provoquen espasmos musculares al presionar en el área palpable que está sobre la piel y dolores diferidos, tanto cerca como más lejos del nódulo.
? Existen muchas causas por las que pueden producirse los puntos gatillos, entre otras corrientes de frío que afectan al músculo directamente, movimientos repetitivos, que el músculo esté en posición acortada durante mucho tiempo, inyecciones, golpes, etc.

Además hay bastantes tipos de puntos gatillo:
- Activos: duelen siempre, y provocan espasmos localizados si se hace presión en ellos. Impiden que se estire por completo el músculo y lo debilita, irradiando el dolor a zonas que se encuentran lejos de donde se ha hecho la palpación.
- Centrales: se encuentran cerca del centro de la fibra muscular.
- Latentes: duelen solo cuando se palpan.
- Claves: son responsables de que se activen un punto gatillo o más, llamados puntos satélite. Una vez que se desactivan, también lo hacen estos otros puntos satélite.
- Satélites: como acabamos de ver, son los puntos que se activan a través de un punto gatillo clave.
- Primarios: se activan a través de un movimiento repetitivo o por una sobrecarga aguda o crónica, sin que intervenga otro músculo en su activación.
¿Qué tipos de punciones secas se suelen aplicar en sesiones de fisioterapia?
Se aplican dos técnicas de punción seca:
✔️ Punción superficial: consiste en introducir la aguja a una máxima profundidad de 1 cm en el tejido celular subcutáneo, sin que llegue a penetrar en el músculo. Después de la función se hace un tratamiento conservador sobre el punto gatillo, que aumenta el umbral del dolor y hace que el tratamiento sea más fácil.
✔️ Punción profunda: se introducen las agujas hasta llegar al punto gatillo, razón por la cual el tamaño de la aguja dependerá de la profundidad del músculo donde aquel se encuentre. Tras la punción se hace una estimulación introduciendo la aguja, sacándola o haciendo que gire. Y después se realiza otro tratamiento superficial.
La punción se tiene que acompañar con otras técnicas o tratamientos, como sprays de frío, estiramientos, liberación por presión, etc.
¿Cómo se hace la punción seca?
Suelen utilizarse varias agujas durante la misma sesión, mediante las cuales se tratan algunos puntos gatillos o todos ellos. En concreto se tratarán aquellos que el especialista crea que tienen un papel importante en la dolencia que presenta el paciente.
La punción seca superficial es menos molesta y suele ser bien tolerada. En cambio las técnicas de función seca profunda resultan más dolorosas, si bien hay distintas modalidades que se pueden aplicar, según las características del paciente.
Mediante esta técnica se consigue la destrucción mecánica de la contractura, gracias a la acción de la aguja. Pero ello requiere una enorme precisión a la hora de localizar los puntos gatillo, por lo que la punción seca es una técnica que solo debe ser aplicada por un fisioterapeuta, que es el profesional que tiene la formación adecuada para ello.
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En ese caso tienes que contactar con un fisioterapeuta. En Fisiobahía podemos ayudarte con este tratamiento.
¿Cómo es el tratamiento con punción seca para el paciente?
Este tratamiento suele causar algo de dolor (sobre todo si es punción profunda), y el paciente debe saberlo previamente para estar preparado para ello. Las molestias duran solo unos segundos, pero existe la posibilidad de que en los siguientes días se siga sintiendo dolor.
En función del paciente y del punto gatillo en el que se haya realizado la punción seca, el dolor puede llegar a durar algunos días, y sería parecido al que provocan las agujetas.
✅ No obstante, en los pacientes con dolores musculoesqueléticos provocados por los puntos gatillo, la punción seca suele provocar muy buenos resultados.
Hay que tener en cuenta también que la punción seca es una técnica que no merece la pena aplicar de manera aislada. Esto significa que debe ser parte de un tratamiento más completo, que incluya un cambio de hábitos para activar los puntos gatillo.
Por otro lado, para que existan menos posibilidades de recaída después del tratamiento, normalmente basta con llevar una vida activa y hacer algunos ejercicios.
Como has podido comprobar, la punción seca es un tratamiento muy eficaz en pacientes con dolor miofascial y apenas invasivo. Si crees que puede ser la solución a tu problema, recuerda que en Fisiobahía estamos a tu disposición para ayudarte, ¡no dudes en consultarnos!
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