Muchas personas experimentan un dolor de mayor o menor intensidad en la rodilla, que en los casos más graves puede ser incapacitante. Y tras las pruebas correspondientes, se confirma que existe una condromalacia rotuliana.
En Fisiobahía vamos a explicarte en qué consiste la condromalacia rotuliana, y te contaremos qué se puede hacer en estos casos.
» EN ESTE ARTÍCULO APRENDERÁS:
¿Qué es la condromalacia rotuliana?
La condromalacia rotuliana, llamada también síndrome de dolor femoro-patelar, es un dolor que se produce en la parte de delante de la rodilla.
Se produce por el aumento de presión en la zona posterior de la rótula, que provoca un desgaste en el cartílago articular, pero no siempre porque este se encuentre dañado.
? Así pues, la condromalacia rotuliana es una lesión muy común en personas de edad avanzada y menos habitual entre los jóvenes, a menos que se trate de personas que practican ejercicio intenso.
¿Cómo está formado el cartílago?
El cartílago articular se encuentra formado por una serie de fibras de colágeno, condrocitos y proteoglicanos.
Las fibras de colágeno que forman el cartílago son de tipo II, y los proteoglucanos son producidos por los controdictos.
Más de la mitad del peso seco del cartílago está formado por fibras de colágeno, que hacen que el tejido se mantenga íntegro. Por otra parte, los proteoglucanos se encargan de la resistencia a la presión.
¿Por qué se produce un desgaste del cartílago o condromalacia?
Como ya hemos indicado anteriormente, la condromalacia rotuliana se debe a un exceso de presión en la parte posterior de la rótula. Esta está preparada para aguantar grandes niveles de presión, pero al sobrepasar ciertos límites, puede provocar dolor.
La rótula se diferencia de los demás huesos en que no se encuentra unida a otros por alguna conexión articular, sino que flota encima del fémur gracias a la contracción del cuádriceps.
? Y cuando el cuádriceps se contrae, hace que la rodilla se extienda por el tendón rotuliano.
Pues bien, esa contracción es necesaria para las actividades del día a día que se realizan de pie, y hace que la rótula se comprima contra el fémur. Y esa presión se reparte por el cartílago de la rótula.
Síntomas de la condropatía o desgaste de cartílago rotuliano
El síntoma más evidente de la condromalacia rotuliana es el dolor en la zona de delante de la rodilla, que va aumentando de intensidad de forma gradual.
En un primer momento suele relacionarse con el ejercicio físico, ya que aparece durante la realización del mismo principalmente, ya sea en una rodilla o en las dos. Es típico en ejercicios en los que hay que flexionar la rodilla, correr o saltar.
Pero hay muchos otros casos en los que esta molestia aparece después de hacer ejercicio, o después de estar mucho tiempo sentado con las rodillas flexionadas. Es frecuente que se produzca algún chasquido en la rodilla al ponerse de pie por ejemplo.
Grados de la condromalacia rotuliana
Existen 4 grados de dolor femoro-patelar:
>> Grado 1
Se caracteriza por un dolor leve, que se produce durante el ejercicio, con los cambios de tiempo o en una determinada posición. Otro síntoma es el reblandecimiento en el cartílago.
>> Grado 2
En este caso el dolor aumenta de intensidad, y el cartílago experimenta una ligera fibrilación que se mantiene en el tiempo. A través de una resonancia magnética se podría observar el desgaste de la rótula.
>> Grado 3
El dolor es más intenso aún que en el grado 2. La superficie del cartílago se encuentra fisurada y hay una inflamación importante.
>> Grado 4
Se diagnostica el grado 4 cuando se pierde el cartílago, y esto cursa con dolor que incapacita para las labores del día a día. También se caracteriza por la inestabilidad de la articulación y la inflamación.
¿Cómo se diagnostica la condromalacia rotuliana?
La aparición de los síntomas que hemos comentado anteriormente pueden hacer sospechar de que existe una condromalacia rotuliana.
Sin embargo, para confirmarlo es necesario realizar una resonancia magnética, en la que se podrá ver el estado del cartílago.
Tratamiento de la condromalacia rotuliana con fisioterapia y ejercicios
Lo primero que hay que tener en cuenta es que el cartílago no tiene la capacidad de regenerarse.
✅ Pero sí se puede seguir una serie de pautas para evitar que continúe deteriorándose, es decir, que el dolor femoro-patelar no continúe avanzando.
Y ahí es donde entra en juego el papel del fisioterapeuta, que puede ayudar a frenar el desarrollo de la condromalacia rotuliana.
☝️ ¿SUFRES DE DOLOR FEMORO-PATELAR?
En Fiosiobahía podemos ayudarte con los mejores ejercicios según tu caso.
Por otro lado, hay algunos ejercicios que puedes hacer para evitar que la lesión empeore y aliviar el dolor. Vamos a ver cómo se realizan:
Ejercicio 1
- Túmbate hacia arriba, y estira completamente las piernas.
- Eleva la pierna una pierna.
- Extiende la rodilla.
- Haz 2 series de 10 repeticiones con cada pierna.
- Mantente sobre 30 segundos haciendo este ejercicio.
- Si lo deseas, puedes ponerte algún peso alrededor del tobillo para que el ejercicio sea más intenso.
Ejercicio 2
- Colócate tumbado boca arriba, con las piernas bien extendidas.
- Dobla hacia arriba el pie cuya pierna tienes lesionada, y eleva la pierna.
- Mantente en esta posición unos 10 segundo, y descansa otros 5.
- Repite el ejercicio entre 5 y 10 veces.
Ejercicio 3
- Colócate en una superficie elevada.
- Flexiona la pierna lesionada, subiéndola hasta formar un ángulo de 50 grados.
- Mantente en esa posición, y coloca el talón de la otra pierna por encima del tobillo contrario.
- Intenta extender la pierna que está lesionada contra la resistencia de la otra.
- Haz este ejercicio durante algunos minutos y descansa 30 segundos.
- Realiza 5 repeticiones.
Ejercicio 4
- Siéntate en una superficie elevada, en la que las piernas puedan quedar colgando.
- Pon la pierna sana detrás de la pierna lesionada, de forma que los dedos estén en contacto con el talón del pie que está lesionado.
- Mantente con la piernas dobladas.
- Permanece en esa posición 10 segundos.
- Haz 10 repeticiones.
Ejercicio 5
- Siéntate encima de una colchoneta.
- Flexiona la pierna lesionada, llevando el talón al borde de la colchoneta.
- Presiona hacia atrás el talón, y mantén la posición 10 segundos.
- Descansa.
- Repite 10 veces.
Tal como hemos comentado en este artículo, el cartílago articular no se puede regenerar, pero sí es posible detener en avance de la condromalacia rotuliana. Recuerda que en Fisiobahía estamos a tu disposición para ayudarte si padeces este problema.


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