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La diástasis abdominal es un problema que en contra de lo que muchas personas piensan, no solo se produce después del embarazo.

De hecho afecta también a los hombres.

Y no provoca solo perjuicios a nivel estético, sino que resulta contraproducente para la salud a otros niveles.

Si quieres saber más, en este artículo vamos a contarte todo lo que tienes que saber sobre la diástasis abdominal.

¡Empezamos!

¿Qué es la Diástasis abdominal y por qué se produce?

La diástasis abdominal es una separación excesiva que se produce entre la parte derecha e izquierda del músculo recto abdominal.

Es decir, consiste en una separación anormal en la membrana conjuntiva que hay entre un recto abdominal y el otro, conocida como la línea Alba.

La línea Alba es la zona en la que se dan encuentro todos los abdominales, que en conjunto forman una estructura tendinosa denominada aponeurosis.

Está ubicada en la línea media del abdomen, entre el apéndice xifoides y que se dirige hacia el pubis.

Dicha separación se puede deber a un estiramiento grande de toda la faja abdominal, a causa de un embarazo o de la obesidad.

O bien a un aumento de tensión en la línea Alba producido por haber realizado demasiados ejercicios abdominales, o en el caso de los niños que están creciendo.

✅ Cuando se produce la diástasis abdominal, revertir la situación es complicado y requiere esfuerzo por parte del paciente, pero siguiendo las pautas indicadas se puede solucionar.

¿Cómo saber si tengo diástasis abdominal?

En principio bastará con una exploración manual por parte de un fisioterapeuta para saber si existe o no una diástasis abdominal, si bien existe la posibilidad de completar el diagnóstico a través de una ecografía funcional de la pared abdominal.

☝️ ¿Puedo yo mismo/a saber si tengo diástasis?

La mejor opción es acudir a un fisioterapeuta. En Fisiobahía podemos darte un diagnóstico y además te ayudamos a recuperarte con técnicas como la radiofrecuencia Winback, que permite realizar ejercicios mientras se realiza la radiofrecuencia.

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Pero si quieres tener una pista de si tienes una diástasis abdominal, se puede hacer una comprobación en casa, teniendo siempre en cuenta que esta solo tendrá carácter orientativo y que para confirmar que hay una diástasis abdominal es necesaria la valoración de un profesional.

Estos son los pasos para intentar saber si se tiene una diástasis abdominal:

  1. Colócate sobre el suelo (preferentemente sobre una esterilla o manta para no hacerte daño), boca arriba, con las rodillas flexionadas y apoyando sobre la superficie la planta de los pies.
  2. Pon un brazo detrás de la cabeza, y las yemas de los dedos de la otra mano en el abdomen a través del ombligo.
  3. Haz un abdominal, elevando la cabeza y los hombros hacia las rodillas.
  4. Toca con las yemas de los dedos ambos lados de los rectos abdominales.

Si tienes la sensación de que existe una separación entre ellos de más de dos dedos, o de 2,5 centímetros, podríamos decir que hay una diástasis abdominal.

⚠️ IMPORTANTE ⚠️

Recuerda que será un fisioterapeuta quien deba confirmar el diagnóstico. Esta comprobación te servirá para saber si debes acudir a este profesional.

¿Cómo saber si tengo diástasis abdominal?

¿Qué tipo problemas puede provocar la diástasis abdominal?

Tener diástasis abdominal no solo causa problemas a nivel estético, ya que también provoca inestabilidad en los lumbares y el suelo pélvico, dando lugar a:

❌ Debilidad en en suelo pélvico.

❌ Lumbalgia.

Mala digestión.

❌ Hernias abdominales.

¿Cómo afecta la diástasis abdominal al suelo pélvico?

A causa de la diástasis abdominal se pueden producir problemas en el suelo pélvico, por ejemplo prolapsos genitales o incontinencia urinaria.

Ello se debe especialmente a las compensaciones que tiene que hacer el cuerpo para contrarrestar la debilidad del abdomen, las cuales alteran la postura que produce un aumento de la presión intraabdominal.

Al alterarse la postura, los vectores de fuerza del cuerpo caen en la parte más débil de la pelvis, que es la vagina, en lugar de caer hacia el sacro y el núcleo fibroso del periné.

Y poco a poco, este desequilibrio puede provocar problemas en el suelo pélvico.

¿Cómo puedo tratar la diástasis abdominal?

Existen varias pautas a tener en cuenta a la hora de poner solución a la diástasis abdominal:

Evita los ejercicios abdominales clásicos

Hay muchas mujeres que creen que la mejor manera de perder barriga es hacer gran cantidad de ejercicios abdominales en diferentes versiones (completos, pequeños, etc.).

Es decir, los abdominales tradicionales.

Pero esos ejercicios abdominales en los que hay que hacer una flexión del tronco acercando las costillas a la pelvis están totalmente desaconsejados en caso de diástasis.

Ya de por sí los abdominales son un riesgo para el suelo pélvico, sobre todo si este está debilitado.

Pero si además se encuentran más separados de lo normal, con esos abdominales aumentará la diástasis.

A lo que hay que añadir que las posturas de torsión y los impactos pueden empeorar la situación.

Haz ejercicios abdominales hipopresivos

Para recuperar la funcionalidad del abdomen hay que trabajar la cincha abdominal.

✅ Los ejercicios abdominales hipopresivos suponen beneficios a nivel de los músculos profundos del abdomen, y también de los músculos y tejidos del suelo pélvico.

Trabaja el músculo transverso del abdomen

Se trata de recuperar la funcionalidad abdominal, tonificando el transverso del abdomen, que es un músculo profundo que separa las vísceras de lo que llamamos la «tableta».

Nada de hacer esfuerzos en apnea

Nos referimos a aquellos que realizamos diariamente y que suponen aguantar la respiración, como coger peso, levantarse de la cama sin ponerse antes de lado, etc.

Normalmente los hacemos de forma inconsciente, pero hay que evitarlos ya que conllevan una presión en la zona abdominal.

Trata de terminar con el estreñimiento

El estreñimiento es de lo más molesto, pero además es un problema para el suelo pélvico que se hace más grave en caso de tener diástasis abdominal.

Los esfuerzos que hay que realizar en este caso suponen un aumento de la presión abdominal que hace que se incremente más aún la separación de los rectos del abdomen, y perjudica a los músculos del periné.

Espera a recuperarte antes de quedarte de nuevo embarazada

Siempre que sea posible, es mejor dar tiempo a que se recupere la diástasis antes de quedarse en estado otra vez.

Utiliza fajas específicas

Hay fajas que están especialmente diseñadas para la diástasis abdominal, y que dan resultados muy satisfactorios.

Su función consiste en acercar los rectos del abdomen para que la línea Alba cicatrice.

✅ Su uso se debe complementar con un entrenamiento de los músculos profundos del abdomen, teniendo en cuenta las demás pautas diarias para la protección de la zona abdominal.

Ponte en manos profesionales para hacerte electroestimulación

La electroestimulación sirve para intensificar el entrenamiento de la musculatura profunda del abdomen y reforzarla.

✅ Si la diástasis ha alterado alguna de las funciones de tu suelo pélvico, también servirá para mejorar la contracción de los músculos perineales, siempre que el fisioterapeuta lo aconseje.

Y si no queda más remedio, recurre a la abdominoplastia

Tan solo hay que realizar una intervención quirúrgica en los casos más graves de diástasis abdominal, que son los siguientes:

  • Aquellos en los que no se consiguen avances con un programa de recuperación creado por un especialista.
  • Cuando hay dolor al contraer los músculos del abdomen.
  • Si persisten los problemas de incontinencia.
  • En los casos en los que la lesión de la pared abdominal es severa.

✅ Aunque se realice una cirugía, el fisioterapeuta continuará realizando un trabajo antes y después de la misma.

Previamente a la operación ayudará a que los músculos lleguen a la misma de la mejor forma posible, y después tratará de favorecer la recuperación de los tejidos y reprogramará la cincha abdominal para que no se vuelva a producir la diástasis.

Como has podido comprobar, la diástasis abdominal es un problema que tiene solución, si bien requiere una implicación importante por parte del paciente. Pero con constancia y decisión, puedes terminar con ella.