Uno de los problemas habituales en los primeros meses de vida de un niño es el cólico del lactante, un proceso que sin duda puede ser agotador tanto para los propios bebés como para sus padres.
Por ello, es importante conocer las pautas para hacer que este problema llegue a ser más llevadero. En Fisiobahía vamos a explicarte todo lo que tienes que hacer si tu hijo sufre el cólico del lactante.
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¿En qué consiste el cólico del lactante?
El cólico del lactante es un episodio en el que el bebé empieza a llorar de pronto, y presenta rigidez en el tronco o las extremidades. Suele ocurrir entre la tarde y la noche, y el pequeño no suele ser capaz de calmarse ni aunque se le coja en brazos.
Hay que tener en cuenta que no siempre que un bebé llora desconsoladamente se debe a que tiene un cólico.
No obstante, sí que se trata de un problema muy común entre niños de menos de 4 meses.
¿Qué es lo que caracteriza al cólico del lactante?
Las características del cólico del lactante son las siguientes:
- En primer lugar, sigue la llamada «Regla de los 3» de Wessel, que significa que los episodios cumplen lo siguiente:
- Suceden 3 días a la semana al menos.
- Ocurren durante más de 3 horas al día.
- Duran un mínimo de 3 semanas.
Además de esto, hay que observar que el niño tenga menos de 4 meses, y que estos problemas no estén afectando a su talla ni peso.
¿A qué se debe el cólico del lactante?
Hay muchas posibles causas del cólico del lactante, aunque todas ellas son bastante variables:
- Falta de madurez intestinal que afecta al nervio vago, alargando las digestiones y provocando más gases.
- Niños que no tienen rutinas en casa, o en los que estas cambian continuamente.
- Padres demasiado ansiosos, que reaccionan con exageración al llanto del niño.
- Padres primerizos que se encuentran muy cansados.
- Depresión postparto.
Sin embargo, estas son causas asociadas y que no están completamente identificadas. Por ello, es importante no sentir culpabilidad ante estos episodios.
✅ Son muchos los padres que tienen temor a que a sus hijos pueda pasarles algo ante tanto llanto. Razón por la cual, es fundamental aclarar que al bebé no le va a pasar nada.
Aunque es molesto, se trata de un proceso sin riesgo, y que desaparece alrededor de los 4 meses del niño.
¿El cólico del lactante puede ser síntoma de una enfermedad?
No exactamente. Lo que ocurre es que hay casos en los que el llanto puede deberse a que hay estreñimiento, alergia a la proteína de la leche de vaca, reflujo u otitis.
? Por lo tanto, es el pediatra quien debe determinar si se trata simplemente del cólico del lactante, o si la causa de que el niño llore es otra.
¿Cómo se diagnostica el cólico del lactante?
Este problema se diagnostica a nivel clínico. Esto quiere decir que no hay que hacer ninguna prueba al bebé para saber que lo que le ocurre es simplemente que tiene el cólico del lactante.
El pediatra se basa en una anamnesis clínica y en los síntomas que presenta el niño, comprobando que cumple con la «Regla de las 3» de Wessel.
Tan solo se hará alguna prueba al pequeño cuando el pediatra tenga motivos para sospechar que lo que le ocurre no es que tenga el cólico del lactante, sino que se debe a alguna enfermedad.
¿Cuál es el tratamiento del cólico del lactante?
La fisioterapia es muy eficaz para tratar el cólico del lactante. En la consulta proponemos esta rutina a los padres, y les damos una serie de consejos para que los síntomas del cólico del lactante vayan disminuyendo.
- Por un lado se debe hacer un masaje abdominal al pequeño antes de la toma, con de forma lenta y suave, y siguiendo el sentido de las agujas del reloj.
- Se realizarán también unas ligeras presiones en el abdomen, en forma de U invertida, y también en el sentido de las agujas del reloj.
- Finalmente se harán unos ejercicios que consisten en flexionar las rodillas y las caderas del niño, llevándolas hacia el pecho para extenderlas después.
Por otra parte, como antes vimos, el nervio vago influye en los episodios de cólico del lactante. Por ello también aconsejamos tratarlo con diversas técnicas y con osteopatía.
☝️ ¿Necesitas ayuda con el cólico del lactante de tu bebé?
En Fiosiobahía podemos aconsejarte cómo ayudarle.
De forma previa, los fisioterapeutas preguntamos sobre los siguientes aspectos a los padres:
- Si sigue una lactancia materna o artificial.
- En caso de que su lactancia sea artificial, qué tipo de tetina lleva el biberón, y qué tipo de leche se le da. Cuando la lactancia sea natural, cómo agarra el niño al pecho de la madre, y en qué posición.
- Si utiliza chupete.
- A qué hora aproximadamente empiezan los llantos, y cuántos duran estos.
- Si el niño regurgita de forma habitual, o solo puntualmente.
- Si está acostumbrado a comer a demanda, o lo hace siempre a unas horas determinadas.
- También es importante saber si las tomas son completas y el niño queda satisfecho, o parece no quedarlo.
¿De qué forma ayuda la fisioterapia en el cólico del lactante?
Gracias a la fisioterapia se pueden conseguir mejoras importantes en la tensión muscular, así como en los movimientos y el tránsito intestinal.
Otros de los beneficios que se obtienen son los siguientes:
- Facilita la desaparición de los gases.
- Disminuyen los reflujos y regurgitaciones.
- Ayuda a calmar el estado de nerviosismo en el que se encuentra el pequeño.
¿Debo probar a cambiarle la leche a mi hijo?
Son muchos los padres que desesperados por los cólicos de sus hijos, prueban a cambiarles la leche. Sin embargo, no es aconsejable hacer esto sin consultar antes con el pediatra.
✅ Este profesional es la persona indicada para determinar si la composición de la leche es un problema para el pequeño.
Consejos para tratar de aliviar el cólico del lactante
Ante el cólico del lactante, puede ser muy eficaz que los padres sigan las siguientes pautas:
- No seguir alimentando al niño si no tiene hambre, sino intentar consolarlo aunque cueste.
- Mecerse con el niño en una mecedora o pasear con él en brazos en distintas posturas.
- Ponerse al pequeño en el regazo boca abajo y frotarle la espalda con suavidad.
- Ayudar al niño a que eructe con más frecuencia durante sus tomas.
- Poner al niño en un columpio o en una sillita con vibrador, ya que el movimiento puede aliviarle en cierta medida.
- Dar una vuelta en coche con el pequeño, debidamente colocado en la silla de seguridad. El movimiento y la vibración del coche puede hacer que se tranquilice.
- Poner música, ya que suele ser muy reconfortante para los bebés.
- Llevar al niño a una habitación de la casa en la que haya un ruido suave y constante, como el de la secadora de ropa.
- Si es un bebé muy pequeño, puede servir envolverlo en una manta y llevarlo a una habitación a oscuras.
La importancia de no sentirse culpable ante el cólico del lactante
Como decíamos antes, es frecuente que los padres se sientan culpables al ver a sus hijos llorando por el cólico del lactante. Sin embargo, es fundamental no sentir culpabilidad, ya que mantener la serenidad puede contribuir a ayudarle.
? Incluso no es nada descabellado, sino todo lo contrario, solicitar la ayuda de otra persona ante estos episodios.
Si se tiene a un familiar en casa, por ejemplo, puede ser buena idea pedirle que se quede un rato con el niño, para tomarse un respiro y volver a consolarlo con energías renovadas.
⚠️ Hay que tener en cuenta que este proceso puede durar de días a meses, por lo que es necesario tener mucha paciencia ⚠️
Pero con perseverancia, y la ayuda de una fisioterapeuta, los cólicos del lactante pueden mejorar en gran medida antes de desaparecer por completo.


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