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¿Sabías que se pueden tratar distintas dolencias que afectan a diversas partes del cuerpo masajeando los pies?

Por supuesto no se trata de dar un masaje cualquiera, sino de una técnica concreta conocida como reflexología podal.

Si eres partidario/a de la medicina tradicional, sin duda esta técnica te va a encantar.

Así que no te pierdas la siguiente información, porque vamos a explicarte en qué consiste la reflexología podal.

¡Comenzamos!

¿Qué es la Reflexología podal y en qué consiste?

La reflexología podal es una técnica a través de la cual se pueden tratar distintos órganos, músculos y otras partes del cuerpo, incluyendo los propios pies. Pero no necesariamente busca un beneficio en ellos, sino que puede estar enfocado en otra zona del cuerpo, como acabamos de ver.

Para realizar estos masajes no es necesario utilizar ninguna herramienta, solo las propias manos del profesional que los hace, pero sí se suele utilizar aceite para que el masaje en los pies sea más fluido.

Por otra parte, la reflexoterapia forma parte de las medicinas alternativas o medicinas complementarias, que están orientadas tanto al físico como a la mente.

✅ La medicina tradicional pone mucha atención también en la parte emocional, que considera fundamental a la hora de sobrellevar una patología o enfermedad.

¿Por qué los pies?

La razón por la que la reflexología se realiza en los pies es porque esta técnica se basa en que en ellos están reflejadas todas las partes del cuerpo.

? Masajeándolos directa o indirectamente, se pueden tratar cualquier zona de nuestra organismo, estimulando los mecanismos de autocura con los que este cuenta.

Existen diferentes campos de zonas reflejas.

Pero si se elige el pie es por su tamaño, por la facilidad con la que se puede manejar y por su sensibilidad.

Estas razones hacen que esta zona del cuerpo permita obtener una mayor eficacia a nivel terapéutico.

¿Qué es la reflexología podal?

¿Qué beneficios tiene la reflexología podal?

En general, la reflexología podal tiene un efecto sanador que mejora la calidad de vida del paciente que sufre distintas dolencias a nivel no solo físico, sino también mental y emocional.

A través de la reflexología se eliminan los desechos acumulados en el organismo, ayudando a desintoxicarlo y a expulsar todo lo innecesario, como lo derivado del estrés, el alcohol, el tabaco, etc.

Entre los principales beneficios de la reflexología podal cabe destacar los siguientes:

✔️ Contribuye a equilibrar el sistema nervioso central y periférico.

✔️ Calma la ansiedad.

✔️ Mejora el estrés.

✔️ Activa la circulación de la sangre.

✔️ Refuerza el sistema inmunológico.

✔️ Disminuye el insomnio y mejora la calidad del sueño.

✔️ Ayuda a activar los mecanismos de depuración del cuerpo.

✔️ Promueve la eliminación de toxinas.

✔️ Hace que se alivie el dolor, sobre todo en oídos, muelas, cabeza, cuello y espalda.

✔️ Favorece la eliminación del exceso de grasa, azúcar y todo lo que se acumula en el cuerpo por una mala alimentación.

Todo lo anterior pone de manifiesto que la reflexología podal es una terapia muy eficaz, si bien debe considerarse siempre un tratamiento complementario al tratamiento médico, y no como un sustituto de este.

¿Por qué la reflexología podal debe hacerla un profesional?

La razón es que para tratar distintas dolencias a través de la reflexología es necesario contar con una serie de conocimientos que se adquieren mediante la formación que recibe un profesional.

? Además el experto es el que conoce el procedimiento que se debe seguir para realizar la reflexología, haciendo en primer lugar una serie de preguntas para saber cuál es el motivo por el que el paciente acude a consulta.

A continuación realizará una ficha personal al paciente con sus datos, una anamnesis y después una exploración física, para conseguir más información sobre el tratamiento que se debe realizar.

Como se puede observar, es necesario tener una preparación incluso para dar con el tratamiento que se debe seguir en cada caso. Tras lo cual el profesional dará comienzo al mismo, prolongándolo durante el tiempo necesario.

¿Cómo es una sesión de reflexología podal?

A la hora de realizar la reflexología podal se busca la comodidad del paciente, y también la del profesional que hace los masajes.

En primer lugar se aplica una cantidad pequeña de aceite vegetal, con la cual el especialista se calienta las manos y masajea los pies del paciente, facilitando así la manipulación de los mismos.

Para aplicar el aceite hay que realizar un movimiento de amasamiento y vaivén, empezando por los tobillos y terminando en las puntas de los dedos y al contrario. De este modo se contribuye a la relajación del paciente y se favorece su circulación sanguínea.

A continuación se sujeta el pie a tratar y con ayuda del pulgar se va movilizando presionando con las técnicas reflexológicas de digitopresión, por toda la planta del pie, su borde externo, el dorso y el borde interno del mismo.

A ser posible las presiones se harán con los dedos pulgares, si bien en algunas zonas se pueden utilizar también los demás dedos.

Primero se ejercerá una presión ligera, pero después se irá adaptando a las necesidades del paciente y al tratamiento que se desee realizar. También hay que tener en cuenta las condiciones de la persona y el problema que sufre a la hora de adaptar el ritmo del tratamiento y su velocidad.

? No se aplica digitopresiones aisladas solo en unos puntos concretos, sino que el tratamiento de reflexología también incluye ejercicios de calentamiento y desbloqueo. Las técnicas a realizar irán en función del problema que se deba tratar y de las características del paciente.

¿Cada cuánto tiempo se debe hacer una sesión de reflexología podal?

Para determinar cuánto tiempo tiene que pasar entre una sesión y la siguiente hay que valorar con qué objetivo se realiza esta técnica y la implicación del paciente en su propia mejoría, así como cuál es el problema concreto a resolver.

No se puede tratar del mismo modo una dolencia puntual que una que se haya cronificado. Igualmente, no se necesita lo mismo si el paciente quiere simplemente relajarse, que si desea tratar un problema de salud más complejo.

Aun así, de forma orientativa podemos decir que las sesiones de reflexología deben tener la siguiente periodicidad:

  • Una vez al mes, si se trata de tratamientos de mantenimiento o preventivos.
  • Cada 15 días si se aplica para tratar problemas sencillos.
  • 1 o 2 veces a la semana, si la dolencia es más grave.

Reflexología podal en bebés

Este aspecto se hablará con el interesado, tratando siempre de adaptar el tratamiento a sus necesidades.

O con sus padres o tutores si se trata de un menor, ya que la reflexología podal también se puede aplicar en niños e incluso bebés.

¿Qué conexión hay entre los pies y la mente?

La conexión que existe entre la mente y los pies es debida a las conexiones nerviosas entre la periferia y el sistema nervioso central. En concreto con partes de la corteza cerebral, que se estimulan desde zonas reflejas distantes, ubicadas en los pies.

Cuando estas se presionan con las distintas técnicas reflexológicas de digitopresión se consigue que el impulso llegue al sistema nervioso central a modo de corriente eléctrica.

Y desde este, mediante el sistema nervioso periférico para que después, desde el sistema nervioso neurovegetativo, los impulsos nerviosos inerven para afectar a los órganos, gándulas, sistemas, células, etc.

Todo lo cual sucede a través de una rama del sistema nervioso neurovegetativo, la simpática o parasimpática.

Ahora que ya sabes en qué consiste la reflexología podal, solo nos queda animarte a probar a tratar tus problemas de salud con esta terapia natural.